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miércoles, 10 de abril de 2013

Los própositos

Ya que hoy he podido disfrutar de una tarde zen -léase dos horas sin discusiones, o peleas a ostia limpia de los chuchis, que por alguna extraña conjunción astral han estado durante un buen rato jugando tranquilos- he tenido tiempo para pensar en algún nuevo propósito para este año. Sí, esos propósitos que suelen hacerse el último día del año anterior. Pues oye, qué queréis que os diga, que no he tenido tiempo y que de todas formas tampoco me suelen durar más de un par de semanas, así que no importa que los haga a mitad de año porque a duras penas llegarán a noviembre y diciembre... pero como la voluntad hay que trabajarla, y por circunstancias de la vida este año me encuentro con más tiempo en casa pues voy a intentar al menos cumplir uno o dos...

- Mi tiempo. Ser mami a tiempo completo cuesta, está claro. Pero hay por ahí un montón de mamiperfectas -o eso parecen- que encuentran tiempo para vestir inmaculados a sus hijos, llevarles mil extraescolares, tener la casa como una patena y además tener una carrera sublime, leer a Victor Hugo, escaparse a Zanzíbar con las amigas en plan Sexo en Nueva York y hacer gala de un look siempre divino. Servidora resopla como un buey todos los días camino al cole, hace gala de un cutre look que nadie quiere imitar y lo único que lee son los prospectos de los antibióticos... pues como que hay algo que no va...

- Aprender a cocinar. A ver, no es que no sepa nada en absoluto, pero variedad, lo que se dice variedad, en casa no hay. A los pobres chuchis se les está quedando cara de judía con patata y merluza al vapor. Tampoco es plan. Requeteleo un montón de recetas supernutritivas, variadas y sabrosas, y cuando me pongo a hacerlas acabo malmezclando los ingredientes y cocinando platos tan rarunos como insípidos, eso cuando no me equivoco y pongo mayonesa en las magdalenas o Cola Cao en la pasta...todo muy Ferran Adrià pero que se lo coma su madre...

- Ejercicio: necesito hacer algo más de ejercicio aparte de cargar con bolsas de naranjas y tirar de carroniñocochemotopatinete. La flacidez se ha instalado en mi ser y no consigo erradicarla...qué tortura por Dios... y esa gravedad...¿cómo luchar contra ella?...

- Improvisar: Qué bello palabro. Y qué inexistente en mi vida. Hasta la seta de planificar horarios, comidas, vestimentas, vacaciones... nada de improvisación desbordante, nada de salir a la calle sin rumbo fijo (no guardería-cole-cole-guardería), nada de comer lo que sea y cuando sea... así que fantaseo con improvisar un poco más, antes de que ser abducida por el club de las amantes del washi tape o me encierre en casa a practicar origami...

Aiiiiish... las cosas sencillas son a veces las que más cuestan, y según dicen para cambiar un hábito o costumbre es necesario repetirlo entre 21 y 24 días...así que jaja, ya os podéis imaginar en lo que se van a quedar con toda probabilidad estos propósitos... totally agua de borrajas, pero en fin... que los propósitos son como las utopías, y ya lo decía nuestro querido José Luis Sampedro: "La utopía es algo que nunca se alcanza, pero que es necesaria para que el hombre sepa hacia dónde va".

Pues eso. Buen viaje, maestro.

2 comentarios:

  1. Me encanta cómo lo cuentas, y la despedida con Sampedro, un beso!! http://universovarietes.blogspot.com.es/2013/04/marca-espana.html

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  2. Que todo es proponérselo. Para lo de la comida, cómprate la Thermomix que así te da ideas y seguro que te salen bien porque es para tonto. Vamos, que yo la utilizo un montón.

    Besotes.

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