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miércoles, 27 de febrero de 2013

Los Oscars

Ay... los Oscars... ¿quién no ha soñado en ganar uno y pasear estupenda con un modelazo de impresión por la alfombra roja mientras te admira medio planeta? ¿no? Pues yo sí. Pero como los sueños sueños son, pues ahora toca chupar revistas, programillas y resúmenes varios. Y claro, la alfombra roja es una ocasión perfecta para ese cotilleo que tanto mola... Por lo visto este año el nude (monotono de piel, vestido y maquillaje...un vómito, vaya) triunfó junto con el dorado y el brilli-brilli... a ver, hay de todo, y no soy ni mucho menos estilista, pero es cierto que ha habido gente muy guapa, y gente muy zaparrastrosa, tal que así:


LO PEOR:
Sofia Alves: No sé quién leches es, pero que alguien la devuelva al instituto por Dios...gorro trilero, falda cutre y patituerta...¿y esa chapa?
Anne Hathaway: La pobre se ha metido tanto en su papel de "miserable" que se ha hecho un remiendo con las sábanas de tafetán de la abuela en tono cangrejo descolorido... mujer, que te van a dar el óscar a la mejor actriz...
Catherine Zeta-Jones: Demasiado dorado. Recuerda a una mantis religiosa a punto de comerse al pobre macho...
Helena Boham-Carter: Por increíble que parezca, no asusta...aunque lleve un nido de cuervos en la cabeza...
Kristen Stewart: con esa cara de mehefumaotresporrosymelasudatodo no hay manera...
Pirueta exótica: esto es lo que pasa cuando una mujer, ya de por sí exótica, se hace un peinado exótico, se planta una tela exótica y unos zapatos exóticos. El estropicio.
Kristin Chenoweth: que alguien le saque los palillos de la boca a esta mujer...
Mujer hindú en ceremonia: Ojiplática me quedo. ¿Nadie le ha indicado la diferencia entre Hollywood y Bollywood? Aquí las lorzas no molan.


LO MEJOR:
Jessica Chastain: Impecable. La excepción confirma la regla, el nude le senta de maravilla. Clavaíta a Jessica Rabbit, oye...
Jennifer Garner y Ben Affleck: Pareja de guapos. Molan.
Jennifer Aniston: Ella sí que sabe. Aprovecha que no está su eterna enemiga y luce modelazo rojo pasión y noviete babeante.
Charlize Theron: Otra que se saca partido, aunque para mi gusto le sobra un poco de cola y no me mola el peinado machote.
Jane Fonda: A ella le va el estilismo ochentero, pelopincho con mechas, el aerobic y todo eso...pero bien lo luce, la jodía...

Y nada, que los sueños molan, así que a seguir soñando...

viernes, 22 de febrero de 2013

El refrán de la semana (4)

Holaaas,

El refrán de esta semana, sencillo, escueto y contundente,

Donde las dan, las toman.

Significado: Pues que visto lo visto, y tal y como están las cosas hay que andarse con mucho ojito con lo que uno hace o dice, porque donde las dan las toman, y el mal rollo te puede venir multiplicado por diez.

Cuándo usarlo: En mi caso las 24 horas del día, ya que ando expuesta de forma continua a ese combate eterno de pressing catch entre Chuchi I y Chuchi II. Ellos, con su requetelinda creatividad, siempre, repito, SIEMPRE, encuentran una excusa para pelearse...da igual que sus juguetes sean más idénticos que los gemelos univitelinos, o que servidora dedique horas a inventarse jueguecitos varios para compartir y compartir. Al final, acaban a ostia limpia. Y claro, cuando gana uno, el otro siempre encuentra una excusa para vengarse después. ¿Que me has quitado el coche? "pos" (pues) te arreo en la cabeza con el tricerátops; ¿que me no me dejas acabar el puzzle? "pos" te tiro Rayo Macqueen al váter; ¿que tú no me dejas el color que me gusta? "pos" te muerdo...y así en un sinvivir de "pos" y "pos tú más" que hacen que servidora acabe tirándose de los pocos pelos que le quedan y perguntándose porque no existe el Orfidal versión niños. (Vaaaale sí, hay momentos de gloria bendita en los que se abrazan, se quieren, se besa, y juegan en silencio y quietecitos, pero eso es tan raro como que Ana Mato acepte un regalo...).

Pero claro, pienso, eso no es nada comparado con Tita. Pobre Tita. He leído no sé donde que su nuera, su queridísma nuera ha vendido un cuadro por cuatro mil euros. Y es que resulta que Blanca, viva imagen del glamour, además de ser la mujer que ha enamorado hasta las trancas a su hijo, es toda una artista la muchacha. Y fíjate tú, lleva muchos años pintado y ahora ha expuesto por primera vez, vendiendo uno de sus cuadros por cuatro mil euros. Y claro, ahí está Tita, con su sonrisa eterna (¿puede esta mujer cerrar la boca o sufre de parálisis mandibular?), su estupendísima colección, su vocación al arte y su intento frustrado una y otra vez de que su hijo siga su camino, con una nuera que le ha salido rana; no sólo tira a pilingui como ella lo fue en su día, no sólo ha pegado un braguetazo como ella lo pegó con su amado Heinrich, sino que encima ahora va y pinta un cuadro. Bueno, varios. Y los vende. Uno por cuatro mil pepinos. Y tú que la odias. A muerte. Y las has puesto a parir. Tú, toda una vida dedicada a la divulgación del arte en tu país, tan lista, tan culta, tan divina, ahora te ha salido una competidora, y además pinta... Ay querida Tita, ¿y ahora qué? ¿qué será lo próximo? ¿Expondrá Blanca sus obras en el museo Thyssen cuando tu hijo herede? ¿Le comprarás un cuadro como gesto de buena voluntad y acercamiento final? ¿La invitarás al Mata Mua estás vacaciones y posarás para ella? ¿Seguirás cortándote el pelo en casa?
Tita, Tita, Tita...qué mala es la envidia, qué irónica es la vida...respira hondo mujer, sonríe un poco más (si puedes)...si es que ya lo ves, al final... donde las dan, las toman.

domingo, 17 de febrero de 2013

Fresitas

Ayer viví un momento de surrealismo fruteril que me ha recordado, de nuevo, un sabio dicho maternal. Y es que como bien dice la Mamma: “hija, poca mierda hace falta pa ensuciarte”...
Conocéis mi terquedad a la hora de dejar las compras para el último momento, lo que me lleva muchas veces a encontrarme con la nevera vacía justo cuando es la hora de ir a la guarde y al cole a recoger a los Chuchis que aullarán ansiosos por algo que comer y sin un triste gajo de mandarina que llevarse a la boca. Así que ando otra vez cargada como una burra cuando paso por la frutería del barrio, Chuchi I en patinete y Chuchi II en el carro pataleando por bajar. Delante mío hay un chico con acento argentino, una guitarra, y por lo visto muchas ganas de hablar; obviamente no tiene prisa como yo e inicia una conversación unidireccional con la dependienta, con cara de soylamásaburridadelmundomundial:

-Las frutillas estas, ¿a cómo van?
-¿Eh?...
-Las frutillas...(señala una caja de fresas)
-Ah...fresas...
-¡Fresas!...en Argentina las llamamos frutillas...sí, ¿son de acá? ¿De dónde son?
-Eh...del Mercabarna...
- No, digo de dónde son, si son de acá...
-Ah...Eh, de Huelva...
Chuchi I ha decidido recorrer la frutería en patinete y Chuchi II está haciendo una pirámide con los kiwis...
- ¡Ah! Huelva....¿está difícil ir allà ah?
-¿Eh?...
- A Huelva digo...¿vos conocés a alguien de allà?...dicen que todo el que va, vuelve
-...
- porque cuando llegás hay un cartel..
- …
- que pone...”Huelva”...
-...
Chuchi I sigue patinando, cada vez  a más velocidad y Chuchi II ha decidido hacerse un sombrero con bananas a lo Carmen Miranda. Yo empiezo a enrojecer...
- ¿A vos cuáles te gustán más? ¿Las grandes o las pequeñas?
- ¿Eh?...
- Las fresas, digo...
- Eh... no sé...
- ¿Y cómo que son más baratas las grandes? ¿Tenés truco, acá, con las fresas?

Llegado este punto me doy cuenta de hasta donde llega la gilipollez humana, y cuando lo único me gustaría hacer es descansar y poner los pies en alto o en bajo me da igual, metidos en un tanque de agua con esos pececillos que te chuperretean las plantas de los pies y te hacen un exfoliante pedicúreo que lo flipas y luego viene la chinita que te hace una manicura super cool y te da un masaje yin y yan mientras los Chuchis están desaparecidos bajo una montaña de juguetes, pues va a ser que no y que estoy esperando a que un sucedáneo de Jerry Lewis le dé la brasa a la mujer unisílaba y me veo resoplando como un buey a ver si con el reflujo de aire nasal se entera de que ya vale con el coñazo de Huelva y las fresitas y la madre que las parió y de que Chuchi I está a punto de meterse una berenjena en la boca y Chuchi II está rematando el tocado babanero con una piña y ha cogido un puerro y pretende darle otro a su hermano a la voz de “utaaaa, uta tete!” (lucha, lucha tete!). Y cuando estoy a punto de soltarle un “¿qué? ¿pagas ya?” pues lo espeto un “uy no, las grandes no te lleves que seguro que les echan hormonas”... para qué...
- ¿Ah? ¿hormonas? (A la dependienta): -¿Vos creés que le ponen hormonas a las fresas acá?
- Eeeh...
No puedo contaros el final de tan interesante diatriba porque no resistí más y menda, los Chuchis, el patinete, la piña, tres bananas y dos puerros hicimos mutis por el foro dejando a la unisílaba preguntándose en plan duda existencial por qué las fresas grandes son más caras que las pequeñas y al cantautor peñazo dale que te dale con la fruta...
¿Si es que para qué abro la boca?... Eso sí, he de volver, que le debo a la frutera una piña, tres bananas, dos puerros y una pirámide de kiwis...

lunes, 11 de febrero de 2013

El refrán de la semana (3)

Los acontecimientos de estos últimos días me han llevado a acordarme de un bonito y olvidado refrán de nuestro tesoro castellano:

De médico, poeta y loco, todos tenemos un poco.


Significado: Que aunque no sea lo tuyo, a veces un poquito de intuición y de tesón valen más que cualquier formación...(hete aquí un ejemplo de pareado que ratifica dicho refrán).

Cuando usarlo: Cuando quieras mandar al médico al carajo, cuando quieras escribir y no sepas de qué, y cuando te dé la neura y te quieras gastar todos tus ahorros en pirarte sola -repito, sola- un mes a la India a practicar kundalini con el maestro yogui vecino de ese paqui del badulake de la esquina que vende esas samosas grasientas que te dan grima.

Bueno, está claro ¿no? Básicamente la epidemia griperil de estos días pasados me ha convertido en una doctora en mucosidades, febrículas y estornudeces diversas, saltándome la alarma interior a modo de hiperventilación cuando se me pasaba la hora de las medicinas varias, jarabes para la tos o antibióticos (evidentemente, cada uno a una hora, claro... que yo nunca he dicho que sepa organizarme). También me ha convertido en una esoyasédecirloyo cuando cada vez que he llevado a uno de los chuchis al doctor la respuesta del profesional es, una y otra vez, la misma: "es vírico". Agradezco que me ilustre de manera tan contundente pero cuando después de tres años y medio de llevar a los críos a su consulta pues como que "es vírico" ya me suena un poco a "no tengo ni idea pero ya se le pasará". Tampoco le culpo al hombre si la cosa realmente es así, es que alucino con la cantidad de viruses que se retroalimentan en los organismos estos enanos una y otra vez... Y claro, pienso en este refrán y me digo que si el buen hombre es muy médico también tendrá que tener algo de poeta y algo de loco; y que ya puestos podría hacer uso de esa locura poética para que en próximas visitas a la consulta no me cague en el Ilustre Colegio de Ilustrísimos Doctores y su Santa Madre entero por tener que esperar hora y media con dos chuchis febriles e insoportables, me haga salir más desquiciada e ignorante de lo que entré y sobre todo, me arranque una sonrisa (bueno vale, una mueca) en esos momentos de estrés vírico-agónico (hombre, es que al final una ya se acojona con tantos medicamentos...); pongamos tal que así:

"Si la fiebre has de bajar, Dalsy le has de dar. // Y también Ibuprofeno, para un resultado bueno. // Si la cosa no mejora, antibiótico a su hora. // Y si al virus no matamos trae a Chuchi, lo curamos. // ¿Oye niña qué te pasa? ¿Es que no te va la guasa? // Y cambia esa cara de flipada // ¿es que nunca has visto una consulta rapeada? // Es lo que se lleva, esto es lo que hay, porque ser superdoctor es de lo más guay..."

Pues eso, que estoy pa que me encierren.


sábado, 9 de febrero de 2013

Tonterías

Ha sido como en Platoon. Salgo de un encierro de casi diez días. Un viaje estratosférico y comunitario de ida y vuelta a la galaxia griperil. Pero ya estamos aquí....

Pero como todo lo que sube baja, y la energía ni se crea ni se destruye, sino que se transforma, pues ando de nuevo a la gresca con los Chuchis. Y debe ser cierto que la energía se transforma, porque lo que han llegado a ser dos pequeños despojillos frágiles y febriles se han convertido ahora en dos tsunamis en potencia dispuestos a acabar con las paredes, el sofá, los muebles y mi paciencia. 

¿La nueva moda? Llamarse tonto el uno al otro hasta que se desquician mutuamente y acaban a bocaos...¿que el mayor quiere jugar a coches y el pequeño a los animales? "tonto, tete"; ¿que el pequeño quiere plátano y el mayor pera? "tú tonto"; ¿que Queridísimo les incita a recoger antes de acostarse? "tonto, papa"; ¿que se pelean por nada? "eres tonto, tete"; ¿que servidora trata de poner paz? "tú tonta mama"; ¿que me dicen tonta? "no, tú no digas tonta, tonto"; "tonto tú", "tú tonto, tete", "no me digas tonto, tonto", "tete tonto", "tonto tú""¡que no me digas tonto, tonto!"... hasta el infinito y más allá...
La tontuna esta me tiene consumida, porque por más que lo intento no consigo sacarles el "tonto" de la boca...como es Carnaval, les he dicho que ya que lo repiten tanto vamos a disfrazarnos todos de tontos...gran error, porque el mayor ha empezado a acribillarme con una batería de preguntas que no he sabido contestar...que cómo es un tonto, que qué se pone para ir de tonto, que por qué los tontos son tontos, así que ahora ya no sólo tengo que escuchar todos los días la misma cantinela, sino que tengo que inventarme un disfraz de tonto y explicar la genealogía, etimología y significado de susodicho término...al final va a resultar que la tonta soy yo, está claro.

Claro que a veces la cosa pasa a mayores y del afán por el tontismo pasan al afán por el mordisco, y ahí es cuando ya empiezo a desesperarme y también, qué leñe, a a cansarme de mediar. Suele ser el pequeño el que ataca al mayor, que de naturaleza más pacífica y tranquila, acaba siendo casi siempre la víctima del terrible Chuchi II. Si es que estoy a punto de cambiarle los dibujos por pelis del Jackie Chan a ver si el pobre aprende autodefensa...cuando no están juntos se portan de maravilla, y se echan de menos un montón, pero es verse de nuevo a la salida del cole/guardería, y habemus bronca... y para colmo después de este encierro griperil que nos ha dejado semisecos resulta que el lunes -¿alguien me puede explicar esto de los días de libre elección por Dios?- tampoco tienen clase... tiemblo ya sólo de pensarlo... así que si alguien conoce algún remedio para esta manía tontil y mordedora, agradeceré lo comparta en la blogosfera para consuelo y salvación de esta pobre madre al borde de la enajenación mental...
Y gracias mil.