Retomando nuestro didáctico estudio del refranero español, esta semana nos centraremos en el siguiente:
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Significado: No seas tan ruin de quejarte por un regalo, hija, que encima que sale gratis con lo que eso cuesta hoy día...
Cuándo usarlo: Evidentemente, cuando te regalan algo que en principio no mola.
Ejemplo: Cuando Queridísimo apareció por la puerta el sábado con un vale para un masaje, servidora se puso a dar saltitos de alegría en plan "¡masaje, masaaaje, yuuuuuupi!". Cuando servidora vio el vale (una cartulina con unos garabatos en chino) la alegría se transformó en mosqueo.
- ¿Y esto?
- Amor, del sitio ese nuevo que han abierto aquí delante que dices que te gustaría probar...
A ver, una cosa es que diga " uy mira qué monos las chinitas que han abierto un sitio de masajes con muchas fotos de orquídeas y de pies con círculos de colores que encima no cierra nunca y que está al lado de casa" y otra cosa es que mi idea de regalazo de masaje sea un pelín distinta, con spa y champán y luz de velas y todo eso... pero bueno... a caballo regalado...
Como tengo que salir a pasear con los chuchis, aprovecharé y pasaré a pedir hora para el domingo. Mientras todos duermen la siesta, me premiaré con un masaje ultramegarelajantedominguero y saldré como nueva... planazo...
Cuando paso por la puerta, pico al timbre y me abre una chica muy risueña:
- Hola mira, es que mi compañero ha estado aquí esta mañana y me ha regalado un masaje y me ha dicho que sólo tenía que bajar a pedir hora...
- ¿Hola? ¿Masaje? ¿Tú pedil?
- Sí... este... a ver si era posible pedir para mañana por la tarde...
- ¿Tú pedil, sí? ¿Tú quelel chica o chico? Chico sí, mu plofesional ¿sí?
Mosqueo. ¿Qué significa chico mu plofesional? Dudo entre preguntarse cuán profesional es uno y otra, o cuál es la formación de ambos, pero al final, como siempre, me callo y contesto con voz muy bajita:
- Eeeeeh...pues el chico por favor...
Cuando bajo a la hora acordada me recibe "el chico". Un chinito alto y delgado con dientes conejiles a quien llamaremos Chon Li (siempre me ha gustado imaginar cómo se llama la gente, adivinar los nombres por sus caras y además prefiero ponerle un nombre que llamarle "el chico". Así que se queda con Chon Li). Ya que la menda retiene más líquidos que Bob Esponja en el fondo marino decido preguntarle por el drenaje linfático:
- Perdona, ¿tú haces drenaje linfático verdad? Me gustaría hacerme uno...
- ... Dlenaje ¿sí?...
Me doy cuenta de lo estúpido de mi pregunta, porque Chon Li no entiende un carajo de español y evidentemente va hacer lo que le dé la gana, así que no creo que me sirva de mucho insistir. Me dirige con gestos a una habitación minúscula donde me hace tumbar en una camilla boca abajo, mi cara incrustada en un agujero. No me gusta esa posición, porque con la cara incrustada tal que así a una se le apretujan los mofletes y se le queda la boca abierta como un pez globo, sin poder juntar los labios, como Carmen de Mairena pero sin el como...
Chon Li empieza a masajearme la espalda. "Menudo linfático, pienso; si parece que está amasando pan"... de repente, en cuestión de segundos, las manos de Chon Li se transforman y se convierten en instrumentos al servicio de un maestro. Con el virtuosismo digno del mejor director de orquesta, Chon Li toca con pericia allá donde más duele, destensando con precisión de cirujanos los agarrotamientos varios que se han ido instalando por mi cuerpo. Fuerte aquí, suave allá, mi espalda se descontractura a medida que mi cuerpo se relaja, todo mi ser flota por encima de la camilla y me dejo llevar al ritmo de la música, el aroma de las orquídeas y la tenue luz de la estancia... mi cuerpo se abre al universo bajo la atenta mirada de Chon Li, me siento levitar, girar, girar...
- ¿Gilal?
Ploc. Abro los ojos. Un chorro de baba ha caído al suelo. Ploc. Me he quedado frita y no me he enterado de nada. Chon Li me pide que me gire. Lo hago, con la baba aún cayendo a chorretones. Ya está. Le doy las gracias y me visto. Me miro al espejo: la cara marcada con un tremendo círculo rojo, restos de baba en la camiseta y el pelo a lo Algo pasa con Mary. Parezco una homínida de Atapuerca. Cuando salgo, muerta de vergüenza (¿habré roncado?) me despido con una sonrisa y una especie de sonido gutural que intenta ser amable:
- Gngngng...gracias...
- Glasia, adió, tú volvé, ¿sí?
Me pregunto cómo narices ha hecho Queridísimo para entenderse con ellos...
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lunes, 13 de mayo de 2013
martes, 16 de abril de 2013
El refrán de la semana (VII)
Buenaaas,
Tras los últimos episodios víricos, volvemos a la normalidad (¿?) en el universo mamicooliano... Esta semana propongo recordar un refrán marítimo requetecierto, a saber:
En calma de mar no creas, por sereno que lo veas.
Significado: Que sí que sí, que por muy calmadita que parezca la situación prepárate, porque en cualquier momento se destapa la caja de los truenos y habemus lío...
Cuando usarlo: Aplícalo siempre que los churumbeles estén sospechosamente callados, cuando no les oigas gritar o lleven un buen rato jugando en su cuarto sin reschistar... aplicable también a la gente que nunca, nunca nunca tiene ningún problema...vamos que siempre va todo bien, siempre sonríen y nunca se quejan de nada porque tienen una vida maravillosa y estupenda, aparte de su dependencia del prozac, los atracones nocturnos, los cortes en las venas posteriores y los episodios maníaco-depresivos...si ya digo yo...que no pasa nada mujer, que todas tenemos un lado muy Virgina Woolf...
Ejemplo: No te fíes, no te fíes, no te fíes... Si hace rato que has perdido contacto visual con los chuchis, y no oyes algarabía, griteríos o porrazos varios, sospecha...lo más probable es que estén en su cuarto, cortando las sábanas con unas tijeras, pintando la pared con eyeliner, destripando los pañales a ver de qué están hechos, despegando los vinilos de piratas -y con ellos la pintura- o todo a la vez... tampoco te fíes de su mirada clara e inocente cuando les preguntas desquiciada qué están haciendo y te responden con un pueril nada... para estos aprendices de Chucky no hay mueble, pared, sofá o vitrina que se les resistan.. y como las academias militares han empezado el curso y han prohibido el miolastán en todos sus tamaños y cantidades, pues no te queda más remedio que apechugar con las paredes pintarrejeadas, los pañales destripaos o los muebles mordidos; o cagarte en tus muertos y arrancarte -otra vez- los pelos; o encontrar un centro de reclutamiento para madres e internarte un par de meses para luego salir a lo teniente O´Neill y lidiar con los chuchis en plan ellos o yo... la última y más desesperada opción es llamar al seguro y denunciar robo con violencia en el domicilio; lo más probable es que cuando vean el estado de tu zona cero infantil te crean a pies juntillas y decidan indemnizarte con un un pastonazo que puedes utilizar para comprarte esos tacones dominatrix total que siempre has querido tener pero que nunca te vas a poner... ¿o sí?
Tras los últimos episodios víricos, volvemos a la normalidad (¿?) en el universo mamicooliano... Esta semana propongo recordar un refrán marítimo requetecierto, a saber:
En calma de mar no creas, por sereno que lo veas.
Significado: Que sí que sí, que por muy calmadita que parezca la situación prepárate, porque en cualquier momento se destapa la caja de los truenos y habemus lío...
Cuando usarlo: Aplícalo siempre que los churumbeles estén sospechosamente callados, cuando no les oigas gritar o lleven un buen rato jugando en su cuarto sin reschistar... aplicable también a la gente que nunca, nunca nunca tiene ningún problema...vamos que siempre va todo bien, siempre sonríen y nunca se quejan de nada porque tienen una vida maravillosa y estupenda, aparte de su dependencia del prozac, los atracones nocturnos, los cortes en las venas posteriores y los episodios maníaco-depresivos...si ya digo yo...que no pasa nada mujer, que todas tenemos un lado muy Virgina Woolf...
Ejemplo: No te fíes, no te fíes, no te fíes... Si hace rato que has perdido contacto visual con los chuchis, y no oyes algarabía, griteríos o porrazos varios, sospecha...lo más probable es que estén en su cuarto, cortando las sábanas con unas tijeras, pintando la pared con eyeliner, destripando los pañales a ver de qué están hechos, despegando los vinilos de piratas -y con ellos la pintura- o todo a la vez... tampoco te fíes de su mirada clara e inocente cuando les preguntas desquiciada qué están haciendo y te responden con un pueril nada... para estos aprendices de Chucky no hay mueble, pared, sofá o vitrina que se les resistan.. y como las academias militares han empezado el curso y han prohibido el miolastán en todos sus tamaños y cantidades, pues no te queda más remedio que apechugar con las paredes pintarrejeadas, los pañales destripaos o los muebles mordidos; o cagarte en tus muertos y arrancarte -otra vez- los pelos; o encontrar un centro de reclutamiento para madres e internarte un par de meses para luego salir a lo teniente O´Neill y lidiar con los chuchis en plan ellos o yo... la última y más desesperada opción es llamar al seguro y denunciar robo con violencia en el domicilio; lo más probable es que cuando vean el estado de tu zona cero infantil te crean a pies juntillas y decidan indemnizarte con un un pastonazo que puedes utilizar para comprarte esos tacones dominatrix total que siempre has querido tener pero que nunca te vas a poner... ¿o sí?
sábado, 23 de marzo de 2013
El refrán de la semana (6)
Antes que nada, siento el retraso. Doña Varicela ha decidido hacernos una visita y, ejem, pues ya imagináis... en fin, hete aquí el refrán que creo me viene como anillo al dedo estos días:
Palabras vanas, ruido de campanas
Significado: hacer caso omiso a lo que no interesa o no tiene ningún sentido, en este caso las palabras de servidora...
Cuándo usarlo: pues cuando interesa, claro. Los Chuchis son unos expertos en hacerlo, y les sale requetebién.
Mis hijos no suelen hacerme caso. Generalmente me miran con los ojos como platos cuando me enfado para, acto seguido, pasar tres pueblos de mí y seguir a su rollo. El final siempre es el mismo cuando me quedo en casa. Madre desquiciada, ñajos revoltosos, casa patas arriba y bronca sí y otra también. Y es que ha llegado un punto en el que mi vocabulario, otrora vasto y humanista, ha quedado reducido a su miníma expresión, esto es, a una retahíla de sandeces sin sentido que me dedico a repetir una y otra vez como si de un mantra se tratase y esperando algún resultado del estilo supercalifragilisticoespialidoso. ¿A dónde narices voy? ¿Qué pretendo hacer? ¿Qué quiero conseguir? En mi interés por conocer el profundo caso omiso que suelen hacerme mis chuchis, me ha dado por recopilar las frases que más utilizo y que veo que son, hasta ellos lo saben, de lo más sinsentido que hay. Absurdeces y preguntas sin respuesta del tipo:
"Te voy a...te voy a...": Muy usada, y totalmente ineficaz: ¿Te voy a qué? ¿A colgarte de los sobacos a ver si creces? ¿A reventarte la hucha del cerdito y pirarme con la pasta? ¿A enseñarte a hacer ecuaciones trigronométricas? ¿A qué, por Dios, a qué?
"Como no me hagas caso te vas a enterar...": La amenaza fantasma: ¿Enterarse de? ¿Del cambio euro-dólar, de quién filtró los papeles de Bárcenas, de cuántas galaxias hay con agujeros negro dentro?...
"Sal de ahí ahora mismo o si no...": Especialmente ridícula: O si no...¿te saco?
"Anda, aaaanda y aaaanda": Made in La Mamma. Esta no significa nada y la uso a discreción, simplemente por decir algo. Otra absurdidad.
"¡Ya vale! ¡Que vale ya!": tanto monta, monta tanto, mismo efecto que multiplicar por cero.
"Eso no, que nooo...¡he dicho que no!". La traca final, y como siempre, resultado nulo.
En fin, que tras analizar tanta gilipollez junta, no me extraña que mis hijos me tomen por el pito del sereno, no me hagan ni caso y encima se me rían en la cara. Yo también me reiría de una pánfila adicta a las memeces. Así que voy a cambiar de tercio, y puesta a decir chorradas, pues me paso al lado literario y a partir de ahora, greguerías a lo Gómez de la Serna. A ver qué cara se les queda cuando les diga:
La Zeta es un siete que oye misa.
Las bellotas nacen con huevera.
La B es el alma de cría del alfabeto.
¡Y chuparos esa, chuchis! A ver con qué cara me miráis ahora...
Palabras vanas, ruido de campanas
Significado: hacer caso omiso a lo que no interesa o no tiene ningún sentido, en este caso las palabras de servidora...
Cuándo usarlo: pues cuando interesa, claro. Los Chuchis son unos expertos en hacerlo, y les sale requetebién.
Mis hijos no suelen hacerme caso. Generalmente me miran con los ojos como platos cuando me enfado para, acto seguido, pasar tres pueblos de mí y seguir a su rollo. El final siempre es el mismo cuando me quedo en casa. Madre desquiciada, ñajos revoltosos, casa patas arriba y bronca sí y otra también. Y es que ha llegado un punto en el que mi vocabulario, otrora vasto y humanista, ha quedado reducido a su miníma expresión, esto es, a una retahíla de sandeces sin sentido que me dedico a repetir una y otra vez como si de un mantra se tratase y esperando algún resultado del estilo supercalifragilisticoespialidoso. ¿A dónde narices voy? ¿Qué pretendo hacer? ¿Qué quiero conseguir? En mi interés por conocer el profundo caso omiso que suelen hacerme mis chuchis, me ha dado por recopilar las frases que más utilizo y que veo que son, hasta ellos lo saben, de lo más sinsentido que hay. Absurdeces y preguntas sin respuesta del tipo:
"Te voy a...te voy a...": Muy usada, y totalmente ineficaz: ¿Te voy a qué? ¿A colgarte de los sobacos a ver si creces? ¿A reventarte la hucha del cerdito y pirarme con la pasta? ¿A enseñarte a hacer ecuaciones trigronométricas? ¿A qué, por Dios, a qué?
"Como no me hagas caso te vas a enterar...": La amenaza fantasma: ¿Enterarse de? ¿Del cambio euro-dólar, de quién filtró los papeles de Bárcenas, de cuántas galaxias hay con agujeros negro dentro?...
"Sal de ahí ahora mismo o si no...": Especialmente ridícula: O si no...¿te saco?
"Anda, aaaanda y aaaanda": Made in La Mamma. Esta no significa nada y la uso a discreción, simplemente por decir algo. Otra absurdidad.
"¡Ya vale! ¡Que vale ya!": tanto monta, monta tanto, mismo efecto que multiplicar por cero.
"Eso no, que nooo...¡he dicho que no!". La traca final, y como siempre, resultado nulo.
En fin, que tras analizar tanta gilipollez junta, no me extraña que mis hijos me tomen por el pito del sereno, no me hagan ni caso y encima se me rían en la cara. Yo también me reiría de una pánfila adicta a las memeces. Así que voy a cambiar de tercio, y puesta a decir chorradas, pues me paso al lado literario y a partir de ahora, greguerías a lo Gómez de la Serna. A ver qué cara se les queda cuando les diga:
La Zeta es un siete que oye misa.
Las bellotas nacen con huevera.
La B es el alma de cría del alfabeto.
¡Y chuparos esa, chuchis! A ver con qué cara me miráis ahora...
lunes, 4 de marzo de 2013
El refrán de la semana (5)
Visto el tiempo de la semana pasada, con sus abundantes ventiscas, aguaceros y tormentas varias, me viene a la mente un archiconocido refrán para el post de hoy:
Al mal tiempo buena cara.
Significado: Y una mierda.
Cuándo usarlo: Nunca. Nunca mientras tus hijos tengas menos de 4 años y no distingan entre pisar charcos con las botas de agua o con las botas de piel de becerro que les ha regalado la abuela gastándose media pensión.
Que sí, que al papanatas que me diga la próxima vez eso de al mal tiempo buena cara le cojo por el cogote y le digo: "Mira. Te voy a hacer un encargo muy sencillo: tienes que ir a buscar a los Chuchis, primero al pequeño a la guarde y luego al mayor al cole. Caminando. Te llevas el carro para el pequeño; cuando salgas de la guarde lo abrigas bien, porque hace frío y el pobre pilla una bronquitis sólo con ver las nubecitas del programa del tiempo; le pones abrigo, guantes, bufanda etc, y lo metes en el carro. Con el plástico claro, que está diluviando. Y palante. Y no te preocupes si lo oyes llorar o gritar porque no quiere el plástico, tú aguanta. Y si empieza a salir vapor del plástico, tranquilo, probablemente se está cociendo vivo, tú sigue. No te olvides de tu paraguas-sombrilla mientras empujas el carro, que tú tampoco te puedes mojar. Date prisa en llegar al cole antes de que Chuchi II se haya evaporado dentro del plástico: recomiendo que hagas unos agujeros para oxigenar a la criatura. Y cuando llegues al cole, a ostiazo limpio con la gente que la entrada es muy pequeña y todos tienen prisa. Recoge a Chuchi I, ponle las botas de agua mientras Chuchi II habrá conseguido resbalar hasta el suelo y se estará deshaciendo; sal con el carro, Chuchi II a remolque, las meriendas, Chuchi I con las botas y su paraguas-espada, tú con tu paraguas-sombrilla y el patinete del crío con el que Queridísimo le ha traído esta mañana y que se ha olvidado llevar, y sal por donde has entrado. ¡Ah! Y reza por que al mayor no se le ocurra decir que llueve mucho y que por favor le bajes el patín de atrás del carrito porque le molesta el paraguas y se está mojando y quiere que lo lleves... porque entonces ya entramos en la fase bebécarroniñopatínparaguaspatinete y ríete tú del Circo de Sol. Luego te vuelves a casa, como puedas, medio a rastras, más parecida a una sardina que a una madre y bien digna, con la cabeza bien alta y sonriendo, que lo de menos es cómo llegues, lo de menos es cuántos kilos pierdas por el camino, lo importante es, ya se sabe, hombre: al mal tiempo buena cara".
Al mal tiempo buena cara.
Significado: Y una mierda.
Cuándo usarlo: Nunca. Nunca mientras tus hijos tengas menos de 4 años y no distingan entre pisar charcos con las botas de agua o con las botas de piel de becerro que les ha regalado la abuela gastándose media pensión.
Que sí, que al papanatas que me diga la próxima vez eso de al mal tiempo buena cara le cojo por el cogote y le digo: "Mira. Te voy a hacer un encargo muy sencillo: tienes que ir a buscar a los Chuchis, primero al pequeño a la guarde y luego al mayor al cole. Caminando. Te llevas el carro para el pequeño; cuando salgas de la guarde lo abrigas bien, porque hace frío y el pobre pilla una bronquitis sólo con ver las nubecitas del programa del tiempo; le pones abrigo, guantes, bufanda etc, y lo metes en el carro. Con el plástico claro, que está diluviando. Y palante. Y no te preocupes si lo oyes llorar o gritar porque no quiere el plástico, tú aguanta. Y si empieza a salir vapor del plástico, tranquilo, probablemente se está cociendo vivo, tú sigue. No te olvides de tu paraguas-sombrilla mientras empujas el carro, que tú tampoco te puedes mojar. Date prisa en llegar al cole antes de que Chuchi II se haya evaporado dentro del plástico: recomiendo que hagas unos agujeros para oxigenar a la criatura. Y cuando llegues al cole, a ostiazo limpio con la gente que la entrada es muy pequeña y todos tienen prisa. Recoge a Chuchi I, ponle las botas de agua mientras Chuchi II habrá conseguido resbalar hasta el suelo y se estará deshaciendo; sal con el carro, Chuchi II a remolque, las meriendas, Chuchi I con las botas y su paraguas-espada, tú con tu paraguas-sombrilla y el patinete del crío con el que Queridísimo le ha traído esta mañana y que se ha olvidado llevar, y sal por donde has entrado. ¡Ah! Y reza por que al mayor no se le ocurra decir que llueve mucho y que por favor le bajes el patín de atrás del carrito porque le molesta el paraguas y se está mojando y quiere que lo lleves... porque entonces ya entramos en la fase bebécarroniñopatínparaguaspatinete y ríete tú del Circo de Sol. Luego te vuelves a casa, como puedas, medio a rastras, más parecida a una sardina que a una madre y bien digna, con la cabeza bien alta y sonriendo, que lo de menos es cómo llegues, lo de menos es cuántos kilos pierdas por el camino, lo importante es, ya se sabe, hombre: al mal tiempo buena cara".
viernes, 22 de febrero de 2013
El refrán de la semana (4)
Holaaas,
El refrán de esta semana, sencillo, escueto y contundente,
Donde las dan, las toman.
Significado: Pues que visto lo visto, y tal y como están las cosas hay que andarse con mucho ojito con lo que uno hace o dice, porque donde las dan las toman, y el mal rollo te puede venir multiplicado por diez.
Cuándo usarlo: En mi caso las 24 horas del día, ya que ando expuesta de forma continua a ese combate eterno de pressing catch entre Chuchi I y Chuchi II. Ellos, con su requetelinda creatividad, siempre, repito, SIEMPRE, encuentran una excusa para pelearse...da igual que sus juguetes sean más idénticos que los gemelos univitelinos, o que servidora dedique horas a inventarse jueguecitos varios para compartir y compartir. Al final, acaban a ostia limpia. Y claro, cuando gana uno, el otro siempre encuentra una excusa para vengarse después. ¿Que me has quitado el coche? "pos" (pues) te arreo en la cabeza con el tricerátops; ¿que me no me dejas acabar el puzzle? "pos" te tiro Rayo Macqueen al váter; ¿que tú no me dejas el color que me gusta? "pos" te muerdo...y así en un sinvivir de "pos" y "pos tú más" que hacen que servidora acabe tirándose de los pocos pelos que le quedan y perguntándose porque no existe el Orfidal versión niños. (Vaaaale sí, hay momentos de gloria bendita en los que se abrazan, se quieren, se besa, y juegan en silencio y quietecitos, pero eso es tan raro como que Ana Mato acepte un regalo...).
Pero claro, pienso, eso no es nada comparado con Tita. Pobre Tita. He leído no sé donde que su nuera, su queridísma nuera ha vendido un cuadro por cuatro mil euros. Y es que resulta que Blanca, viva imagen del glamour, además de ser la mujer que ha enamorado hasta las trancas a su hijo, es toda una artista la muchacha. Y fíjate tú, lleva muchos años pintado y ahora ha expuesto por primera vez, vendiendo uno de sus cuadros por cuatro mil euros. Y claro, ahí está Tita, con su sonrisa eterna (¿puede esta mujer cerrar la boca o sufre de parálisis mandibular?), su estupendísima colección, su vocación al arte y su intento frustrado una y otra vez de que su hijo siga su camino, con una nuera que le ha salido rana; no sólo tira a pilingui como ella lo fue en su día, no sólo ha pegado un braguetazo como ella lo pegó con su amado Heinrich, sino que encima ahora va y pinta un cuadro. Bueno, varios. Y los vende. Uno por cuatro mil pepinos. Y tú que la odias. A muerte. Y las has puesto a parir. Tú, toda una vida dedicada a la divulgación del arte en tu país, tan lista, tan culta, tan divina, ahora te ha salido una competidora, y además pinta... Ay querida Tita, ¿y ahora qué? ¿qué será lo próximo? ¿Expondrá Blanca sus obras en el museo Thyssen cuando tu hijo herede? ¿Le comprarás un cuadro como gesto de buena voluntad y acercamiento final? ¿La invitarás al Mata Mua estás vacaciones y posarás para ella? ¿Seguirás cortándote el pelo en casa?
Tita, Tita, Tita...qué mala es la envidia, qué irónica es la vida...respira hondo mujer, sonríe un poco más (si puedes)...si es que ya lo ves, al final... donde las dan, las toman.
El refrán de esta semana, sencillo, escueto y contundente,
Donde las dan, las toman.
Significado: Pues que visto lo visto, y tal y como están las cosas hay que andarse con mucho ojito con lo que uno hace o dice, porque donde las dan las toman, y el mal rollo te puede venir multiplicado por diez.
Cuándo usarlo: En mi caso las 24 horas del día, ya que ando expuesta de forma continua a ese combate eterno de pressing catch entre Chuchi I y Chuchi II. Ellos, con su requetelinda creatividad, siempre, repito, SIEMPRE, encuentran una excusa para pelearse...da igual que sus juguetes sean más idénticos que los gemelos univitelinos, o que servidora dedique horas a inventarse jueguecitos varios para compartir y compartir. Al final, acaban a ostia limpia. Y claro, cuando gana uno, el otro siempre encuentra una excusa para vengarse después. ¿Que me has quitado el coche? "pos" (pues) te arreo en la cabeza con el tricerátops; ¿que me no me dejas acabar el puzzle? "pos" te tiro Rayo Macqueen al váter; ¿que tú no me dejas el color que me gusta? "pos" te muerdo...y así en un sinvivir de "pos" y "pos tú más" que hacen que servidora acabe tirándose de los pocos pelos que le quedan y perguntándose porque no existe el Orfidal versión niños. (Vaaaale sí, hay momentos de gloria bendita en los que se abrazan, se quieren, se besa, y juegan en silencio y quietecitos, pero eso es tan raro como que Ana Mato acepte un regalo...).
Pero claro, pienso, eso no es nada comparado con Tita. Pobre Tita. He leído no sé donde que su nuera, su queridísma nuera ha vendido un cuadro por cuatro mil euros. Y es que resulta que Blanca, viva imagen del glamour, además de ser la mujer que ha enamorado hasta las trancas a su hijo, es toda una artista la muchacha. Y fíjate tú, lleva muchos años pintado y ahora ha expuesto por primera vez, vendiendo uno de sus cuadros por cuatro mil euros. Y claro, ahí está Tita, con su sonrisa eterna (¿puede esta mujer cerrar la boca o sufre de parálisis mandibular?), su estupendísima colección, su vocación al arte y su intento frustrado una y otra vez de que su hijo siga su camino, con una nuera que le ha salido rana; no sólo tira a pilingui como ella lo fue en su día, no sólo ha pegado un braguetazo como ella lo pegó con su amado Heinrich, sino que encima ahora va y pinta un cuadro. Bueno, varios. Y los vende. Uno por cuatro mil pepinos. Y tú que la odias. A muerte. Y las has puesto a parir. Tú, toda una vida dedicada a la divulgación del arte en tu país, tan lista, tan culta, tan divina, ahora te ha salido una competidora, y además pinta... Ay querida Tita, ¿y ahora qué? ¿qué será lo próximo? ¿Expondrá Blanca sus obras en el museo Thyssen cuando tu hijo herede? ¿Le comprarás un cuadro como gesto de buena voluntad y acercamiento final? ¿La invitarás al Mata Mua estás vacaciones y posarás para ella? ¿Seguirás cortándote el pelo en casa?
Tita, Tita, Tita...qué mala es la envidia, qué irónica es la vida...respira hondo mujer, sonríe un poco más (si puedes)...si es que ya lo ves, al final... donde las dan, las toman.
lunes, 11 de febrero de 2013
El refrán de la semana (3)
Los acontecimientos de estos últimos días me han llevado a acordarme de un bonito y olvidado refrán de nuestro tesoro castellano:
De médico, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Significado: Que aunque no sea lo tuyo, a veces un poquito de intuición y de tesón valen más que cualquier formación...(hete aquí un ejemplo de pareado que ratifica dicho refrán).
Cuando usarlo: Cuando quieras mandar al médico al carajo, cuando quieras escribir y no sepas de qué, y cuando te dé la neura y te quieras gastar todos tus ahorros en pirarte sola -repito, sola- un mes a la India a practicar kundalini con el maestro yogui vecino de ese paqui del badulake de la esquina que vende esas samosas grasientas que te dan grima.
Bueno, está claro ¿no? Básicamente la epidemia griperil de estos días pasados me ha convertido en una doctora en mucosidades, febrículas y estornudeces diversas, saltándome la alarma interior a modo de hiperventilación cuando se me pasaba la hora de las medicinas varias, jarabes para la tos o antibióticos (evidentemente, cada uno a una hora, claro... que yo nunca he dicho que sepa organizarme). También me ha convertido en una esoyasédecirloyo cuando cada vez que he llevado a uno de los chuchis al doctor la respuesta del profesional es, una y otra vez, la misma: "es vírico". Agradezco que me ilustre de manera tan contundente pero cuando después de tres años y medio de llevar a los críos a su consulta pues como que "es vírico" ya me suena un poco a "no tengo ni idea pero ya se le pasará". Tampoco le culpo al hombre si la cosa realmente es así, es que alucino con la cantidad de viruses que se retroalimentan en los organismos estos enanos una y otra vez... Y claro, pienso en este refrán y me digo que si el buen hombre es muy médico también tendrá que tener algo de poeta y algo de loco; y que ya puestos podría hacer uso de esa locura poética para que en próximas visitas a la consulta no me cague en el Ilustre Colegio de Ilustrísimos Doctores y su Santa Madre entero por tener que esperar hora y media con dos chuchis febriles e insoportables, me haga salir más desquiciada e ignorante de lo que entré y sobre todo, me arranque una sonrisa (bueno vale, una mueca) en esos momentos de estrés vírico-agónico (hombre, es que al final una ya se acojona con tantos medicamentos...); pongamos tal que así:
"Si la fiebre has de bajar, Dalsy le has de dar. // Y también Ibuprofeno, para un resultado bueno. // Si la cosa no mejora, antibiótico a su hora. // Y si al virus no matamos trae a Chuchi, lo curamos. // ¿Oye niña qué te pasa? ¿Es que no te va la guasa? // Y cambia esa cara de flipada // ¿es que nunca has visto una consulta rapeada? // Es lo que se lleva, esto es lo que hay, porque ser superdoctor es de lo más guay..."
Pues eso, que estoy pa que me encierren.
De médico, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Significado: Que aunque no sea lo tuyo, a veces un poquito de intuición y de tesón valen más que cualquier formación...(hete aquí un ejemplo de pareado que ratifica dicho refrán).
Cuando usarlo: Cuando quieras mandar al médico al carajo, cuando quieras escribir y no sepas de qué, y cuando te dé la neura y te quieras gastar todos tus ahorros en pirarte sola -repito, sola- un mes a la India a practicar kundalini con el maestro yogui vecino de ese paqui del badulake de la esquina que vende esas samosas grasientas que te dan grima.
Bueno, está claro ¿no? Básicamente la epidemia griperil de estos días pasados me ha convertido en una doctora en mucosidades, febrículas y estornudeces diversas, saltándome la alarma interior a modo de hiperventilación cuando se me pasaba la hora de las medicinas varias, jarabes para la tos o antibióticos (evidentemente, cada uno a una hora, claro... que yo nunca he dicho que sepa organizarme). También me ha convertido en una esoyasédecirloyo cuando cada vez que he llevado a uno de los chuchis al doctor la respuesta del profesional es, una y otra vez, la misma: "es vírico". Agradezco que me ilustre de manera tan contundente pero cuando después de tres años y medio de llevar a los críos a su consulta pues como que "es vírico" ya me suena un poco a "no tengo ni idea pero ya se le pasará". Tampoco le culpo al hombre si la cosa realmente es así, es que alucino con la cantidad de viruses que se retroalimentan en los organismos estos enanos una y otra vez... Y claro, pienso en este refrán y me digo que si el buen hombre es muy médico también tendrá que tener algo de poeta y algo de loco; y que ya puestos podría hacer uso de esa locura poética para que en próximas visitas a la consulta no me cague en el Ilustre Colegio de Ilustrísimos Doctores y su Santa Madre entero por tener que esperar hora y media con dos chuchis febriles e insoportables, me haga salir más desquiciada e ignorante de lo que entré y sobre todo, me arranque una sonrisa (bueno vale, una mueca) en esos momentos de estrés vírico-agónico (hombre, es que al final una ya se acojona con tantos medicamentos...); pongamos tal que así:
"Si la fiebre has de bajar, Dalsy le has de dar. // Y también Ibuprofeno, para un resultado bueno. // Si la cosa no mejora, antibiótico a su hora. // Y si al virus no matamos trae a Chuchi, lo curamos. // ¿Oye niña qué te pasa? ¿Es que no te va la guasa? // Y cambia esa cara de flipada // ¿es que nunca has visto una consulta rapeada? // Es lo que se lleva, esto es lo que hay, porque ser superdoctor es de lo más guay..."
Pues eso, que estoy pa que me encierren.
viernes, 25 de enero de 2013
El refrán de la semana (2)
Mi
madre siempre me ha dicho que soy muy bocas. Que hablo demasiado, y que
digo las verdades de la peor manera posible, a lo bruto. Y menda, que
en principio hacía gala de esa brutalidad como rasgo del que estar
orgullosa y como un síntoma de franqueza total,
con el paso de los años voy viendo la razón que siempre tienen las
madres aunque joda, que hay franquezas y franquezas, y que más vale a
veces quedarse calladita si una no quiere meterse en líos. Así pues
esta semana elijo un refrán que me recuerda lo que siempre dice mi
madre:
Boca de verdades, cien enemistades.
Significado: Pues eso, que a veces calladita estás más guapa ¿aún no te has enterado?
Cuándo usarlo: Cuando tu infalible intuición femenina te haga olfatear que la cagas como hables, así que al loro...
Ejemplos: He aquí algunos ejemplos en los que es mejor “maquillar” las verdades por aquello de no cagarla demasiado...
Tu amiga ha tenido trillizos hace un mes y te pide tu opinión sobre un “vestido guante” que se acaba de comprar para irse de cena con su maridito:
SÍ: “¡Oye pues estás estupenda! Te queda un pelín ajustado pero ahora se llevan las curvas naturales, ¡dí que sí cari! ¡Y mira esa piel tan tersa y ese pelo tan lustroso, si apenas se nota que no duermes! ¡Póntelo, póntelo! ¡A xxxx le va a encantar!
NO: ¡Ostia! ¿Eres tú o la prima de Falete?
Estás en el paro desde hace unos meses, y te presentas a tu decimoquinta entrevista de trabajo:
SÍ: “Creo que soy la candidata ideal para este puesto. No me importa echarle más horas que un reloj, ganar menos de seiscentos euros (y gastármelo en canguros), no poder conciliar vida laboral y familiar y no tener vida ¡qué va! Pese a tener tres carreras y hablar cinco idiomas mi máxima aspiración profesional es pasarme el día haciendo fotocopias y archivando...¡me encanta!”
NO: “¿Pues mira sabes qué? Que estoy hasta las narices de que se aprovechen de los seis millones de parados -ya- para abusar de empleos precarios, contratos basura y sueldos de mierda...que luego se llenan los bolsillos los de siempre y al final somos los mismos los que pagamos el pato, así que me quedo en casa con mis chuchis que seguro que me lo agradecen más que tú.”
Caso Rajoy Bárcenas. Habla Rajoy:
SÍ: “No tengo constancia de que haya habido pagos en “B” a ninguno de los integrantes de mi partido. Si ha sido así, no duden que lo investigaremos y aclararemos lo ocurrido, y no me temblará en pulso a la hora de castigar este comportamiento impropio e inmoral blablablabla...”
NO: “Pero bueno ¿qué pasa? ¿Es que ustedes no dejan nunca propina cuando van a tomar un café? ¡Pues esto es lo mismo hombre! Son propinillas para nuestros trabajadores, que para eso se pasan el día salvando el país, luchando contra el paro y la corrupción y plantando cara a la crisis. Miren si no el caso de mi buen amigo Bárcenas...un hombre hecho y derecho que ha hecho su fortuna a base de duro trabajo diario...deberíamos todos tomar ejemplo de él blablabla...”
Shakira y su recién nacido bebé:
SÍ: “Ha sido una experiencia sublime e inolvidable. El equipo médico me ha atendido de maravilla y no tengo palabras para decir lo que sentí al dar la luz. Amo mi condición de mujer-loba y traer al mundo a un bebé es la máxima expresión de la belleza de la Naturaleza. Cuando he visto la cara de mi hijo, he mirado a Gerard y entre los tres ha fluido una corriente mágica que nos ha fundido en un abrazo cósmico y universal muestra del amor blablabla...”
NO: “A ver guapas, aquí se pare cuando yo lo diga, y quiero una cesárea ¿vale? que yo paso de que se me ensanchen las caderas o me rajen ahí abajo. ¡Ah! Y quiero todo mujeres, que a mí mis partes me las mira sólo mi hombre, y a una señora cirujana para que no se me note ABSOLUTAMENTE NADA que he parido, que yo vivo del waka-waka moninas...Y todas a firmar contrato de confidencialidad, no sea que alguna se le escape que me puse toa loca a resoplar como un buey y luego cuelguen una foto en Twiter blablabla...”
Así que gente, ya sabéis...Boca de verdades, cien enemistades. La semana que viene más.
P.S.: Que conste que no tengo nada en contra de Shakira y su elección personal, aunque no la entiendo ni la comparto. Cada mujer es libre de decidir.
Boca de verdades, cien enemistades.
Significado: Pues eso, que a veces calladita estás más guapa ¿aún no te has enterado?
Cuándo usarlo: Cuando tu infalible intuición femenina te haga olfatear que la cagas como hables, así que al loro...
Ejemplos: He aquí algunos ejemplos en los que es mejor “maquillar” las verdades por aquello de no cagarla demasiado...
Tu amiga ha tenido trillizos hace un mes y te pide tu opinión sobre un “vestido guante” que se acaba de comprar para irse de cena con su maridito:
SÍ: “¡Oye pues estás estupenda! Te queda un pelín ajustado pero ahora se llevan las curvas naturales, ¡dí que sí cari! ¡Y mira esa piel tan tersa y ese pelo tan lustroso, si apenas se nota que no duermes! ¡Póntelo, póntelo! ¡A xxxx le va a encantar!
NO: ¡Ostia! ¿Eres tú o la prima de Falete?
Estás en el paro desde hace unos meses, y te presentas a tu decimoquinta entrevista de trabajo:
SÍ: “Creo que soy la candidata ideal para este puesto. No me importa echarle más horas que un reloj, ganar menos de seiscentos euros (y gastármelo en canguros), no poder conciliar vida laboral y familiar y no tener vida ¡qué va! Pese a tener tres carreras y hablar cinco idiomas mi máxima aspiración profesional es pasarme el día haciendo fotocopias y archivando...¡me encanta!”
NO: “¿Pues mira sabes qué? Que estoy hasta las narices de que se aprovechen de los seis millones de parados -ya- para abusar de empleos precarios, contratos basura y sueldos de mierda...que luego se llenan los bolsillos los de siempre y al final somos los mismos los que pagamos el pato, así que me quedo en casa con mis chuchis que seguro que me lo agradecen más que tú.”
Caso Rajoy Bárcenas. Habla Rajoy:
SÍ: “No tengo constancia de que haya habido pagos en “B” a ninguno de los integrantes de mi partido. Si ha sido así, no duden que lo investigaremos y aclararemos lo ocurrido, y no me temblará en pulso a la hora de castigar este comportamiento impropio e inmoral blablablabla...”
NO: “Pero bueno ¿qué pasa? ¿Es que ustedes no dejan nunca propina cuando van a tomar un café? ¡Pues esto es lo mismo hombre! Son propinillas para nuestros trabajadores, que para eso se pasan el día salvando el país, luchando contra el paro y la corrupción y plantando cara a la crisis. Miren si no el caso de mi buen amigo Bárcenas...un hombre hecho y derecho que ha hecho su fortuna a base de duro trabajo diario...deberíamos todos tomar ejemplo de él blablabla...”
Shakira y su recién nacido bebé:
SÍ: “Ha sido una experiencia sublime e inolvidable. El equipo médico me ha atendido de maravilla y no tengo palabras para decir lo que sentí al dar la luz. Amo mi condición de mujer-loba y traer al mundo a un bebé es la máxima expresión de la belleza de la Naturaleza. Cuando he visto la cara de mi hijo, he mirado a Gerard y entre los tres ha fluido una corriente mágica que nos ha fundido en un abrazo cósmico y universal muestra del amor blablabla...”
NO: “A ver guapas, aquí se pare cuando yo lo diga, y quiero una cesárea ¿vale? que yo paso de que se me ensanchen las caderas o me rajen ahí abajo. ¡Ah! Y quiero todo mujeres, que a mí mis partes me las mira sólo mi hombre, y a una señora cirujana para que no se me note ABSOLUTAMENTE NADA que he parido, que yo vivo del waka-waka moninas...Y todas a firmar contrato de confidencialidad, no sea que alguna se le escape que me puse toa loca a resoplar como un buey y luego cuelguen una foto en Twiter blablabla...”
Así que gente, ya sabéis...Boca de verdades, cien enemistades. La semana que viene más.
P.S.: Que conste que no tengo nada en contra de Shakira y su elección personal, aunque no la entiendo ni la comparto. Cada mujer es libre de decidir.
miércoles, 16 de enero de 2013
Refrán de la semana (1)
Inauguro aquí una nueva sección dedicada a nuestro ilustre y vasto refranero español. Porque como dice mi padre "el saber no ocupa lugar", y como dice mi madre "hija qué plasta ¿es que siempre tienes que tener una respuesta para todo"?... Ea, a refrán por semana ¡ya veréis lo que aprendemos! El refrán de hoy:
A cualquier dolor, la paciencia es lo mejor.
Significado: Básicamente, si te duele te jodes.
Cúando usarlo: Muy versátil. Tanto sirve para cuando te deja el novio como para cuando acabas de devolver la puñalada trapera esa que te metieron cuando menos lo esperabas. También para cuando te están saliendo las muelas del juicio o sufres de apendicitis. ¡Ojo! No usar cuando una está pariendo ya que puede conllevar intento de estrangulación por parte de la parturienta.
Un ejemplo: Queridísimo se ha hecho daño en el pie. Bueno, se ha torcido el tobillo en un mal gesto para ser exactos, aunque a juzgar por los alaridos y el volumen de sus gritos parece que se le ha caído encima el palio de la Macarena entero, costaleros incluidos. Gestos desgarradores, alaridos, muecas de pavor....el dolor extremo, vaya... Ante tamaña declaración de registros griteriles, me pregunto si no nos estaremos acostumbrando demasiado a no sentir dolor, ningún tipo de dolor. Vamos, que nuestros ancestros se hacían un columpio en los colmillos de un mamut tan ricamente y nosotros consideramos un desastre natural que se nos rompa una uña.
¿Pero qué pasa? Deberíamos echar la vista atrás, cuando andábamos descalzos -muy atrás- dormíamos en catres con colchones hechos de paja -no tan atrás- y las mujeres parían en casa sin epidural -muy poco atrás...-. ¿Deberíamos dejar que nuestros pequeñajos aprendieran a soportar mejor el dolor? Cuando digo dolor me refiero a algo en plan "venga levanta no es nada, deja de llorar", no en plan "quiero que sigas practicando al piano hasta que te sangren los dedos y se te caigan los palillos que te puesto en los ojos" o en plan "voy a triturarme las falanges de los dedos con un martillo, a ver si aguanto". Reconozco que mi primer impulso siempre es de socorrer y consolar a mis Chuchis, que me da la gana y para eso son mis chuchis, qué carajo, pero a partir de ahora puede que intente dejarles soportar el dolor un poco más...si es que lo aguanto claro...
Así que lo dicho, voy a practicar con mi pobre Querídisimo, que sigue en coma inducido en la cama con el pie en alto rodeado de hielo envuelto en trapos de cocina... me asomo por la puerta (no me acerco demasiado no sea que me tire el hielo a la cabeza) y cuando le oiga aullar otra vez ya sabré que contestar..."Pues nada querido, que lo siento mucho, pero como bien dice el refranero:
A cualquier dolor, la paciencia es lo mejor".
A cualquier dolor, la paciencia es lo mejor.
Significado: Básicamente, si te duele te jodes.
Cúando usarlo: Muy versátil. Tanto sirve para cuando te deja el novio como para cuando acabas de devolver la puñalada trapera esa que te metieron cuando menos lo esperabas. También para cuando te están saliendo las muelas del juicio o sufres de apendicitis. ¡Ojo! No usar cuando una está pariendo ya que puede conllevar intento de estrangulación por parte de la parturienta.
Un ejemplo: Queridísimo se ha hecho daño en el pie. Bueno, se ha torcido el tobillo en un mal gesto para ser exactos, aunque a juzgar por los alaridos y el volumen de sus gritos parece que se le ha caído encima el palio de la Macarena entero, costaleros incluidos. Gestos desgarradores, alaridos, muecas de pavor....el dolor extremo, vaya... Ante tamaña declaración de registros griteriles, me pregunto si no nos estaremos acostumbrando demasiado a no sentir dolor, ningún tipo de dolor. Vamos, que nuestros ancestros se hacían un columpio en los colmillos de un mamut tan ricamente y nosotros consideramos un desastre natural que se nos rompa una uña.
¿Pero qué pasa? Deberíamos echar la vista atrás, cuando andábamos descalzos -muy atrás- dormíamos en catres con colchones hechos de paja -no tan atrás- y las mujeres parían en casa sin epidural -muy poco atrás...-. ¿Deberíamos dejar que nuestros pequeñajos aprendieran a soportar mejor el dolor? Cuando digo dolor me refiero a algo en plan "venga levanta no es nada, deja de llorar", no en plan "quiero que sigas practicando al piano hasta que te sangren los dedos y se te caigan los palillos que te puesto en los ojos" o en plan "voy a triturarme las falanges de los dedos con un martillo, a ver si aguanto". Reconozco que mi primer impulso siempre es de socorrer y consolar a mis Chuchis, que me da la gana y para eso son mis chuchis, qué carajo, pero a partir de ahora puede que intente dejarles soportar el dolor un poco más...si es que lo aguanto claro...
Así que lo dicho, voy a practicar con mi pobre Querídisimo, que sigue en coma inducido en la cama con el pie en alto rodeado de hielo envuelto en trapos de cocina... me asomo por la puerta (no me acerco demasiado no sea que me tire el hielo a la cabeza) y cuando le oiga aullar otra vez ya sabré que contestar..."Pues nada querido, que lo siento mucho, pero como bien dice el refranero:
A cualquier dolor, la paciencia es lo mejor".
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